Heredaron el glamour y el talento de sus padres. Diseñan, desfilan y marcan tendencia. Ejemplos con nombre propio.
Lourdes, la mini Madonna. Con sólo 14 años, ya tiene su propia marca de ropa: Material Girl. Por supuesto, no está sola en el proyecto. La mamá la guía en cada paso y hasta jugó a ser fotógrafa de la marca. La joven también maneja su propio blog de moda. ¡Ah! Y están buscando a una nueva chica material. ¿Te animás?
Brenda Gandini, la rompecorazones. Hija de Daniela Cardone, siguió sus pasos como protagonista de desfiles, producciones de moda y protagónicos en la televisión. Como parte del elenco de “Malparida”, enamoró a uno de los hombres más deseados: Gonzalo Heredia. Están esperando un hijo.
Georgia May, la nena de Mick Jagger. Él sale con una mujer 24 años menor y lo suyo es la libertad: “el matrimonio no es para mi”, reconoció en una nota. Ella acaba de superar la mayoría de edad, tiene una carrera creciente como modelo y exhibe toda su sensualidad: posó casi desnuda para una publicidad de jeans.
Flor Torrente, la compinche. Heredó la belleza y los rasgos de su mamá, Araceli González. La siguió en su doble carrera: como modelo y actriz, y se acompañaron en publicidades y tapas de revistas. Con 21 años, Flor tiene la oportunidad de brillar: se va a sumar a “Herederos de una venganza”, la exitosa novela protagonizada por Luciano Castro.
Stella McCartney, puro talento. La hija de Paul es considerada una de las diseñadoras más talentosas de Inglaterra. Le pone estilo a la ropa deportiva y promueve la moda ecológica. Ya tiene 39 años pero sigue siendo la nena de papá: él la acompaña a sus muestras y desfiles.
Kim Kardashian y Paris Hilton, las herederas. Las dos marcan tendencia en el mundo de la moda. Son tan lindas como polémicas. La primera es una de las solteras más sexys. La segunda fue elegida como la peor celebrity del mundo. Una es hija de Robert Kardashian, el famoso abogado que salvó a OJ Simpson de la cárcel. La otra se crió en una lujosa cadena hotelera. Pensemos lo que pensemos, siempre dan que hablar.