Rompé las cadenas: 5 heladerías alternativas para disfrutar en Buenos Aires
No todos los mejores helados provienen de las grandes heladerías. En la ciudad se pueden encontrar opciones exquisitas y artesanales de igual o mejor calidad. Acá te mostramos algunas.
Estamos en verano y la estrella es el helado. No es un postre cualquiera, lo tiene todo: textura cremosa, sabor dulce, frescura y suavidad, y lejos de ser un producto de lujo se convirtió en un alimento nutritivo y delicioso para consumir durante todo el año. Las bases para prepararlos son cada vez más sorprendentes y a los sabores clásicos se suman cada vez más gustos exóticos. En la Argentina hay muchos innovadores y además de las grandes cadenas como Perssico, Volta, Munchis y Chungo, las heladerías gourmet marcan tendencia con su estilo único y personal. Aquí, cinco propuestas de primera calidad.
ARKAKAO
Quintana 188, Recoleta, Buenos Aires - www.arkakao.com.ar
Heladería italiana super premium que abrió hace unos meses en pleno corazón de Recoleta y también ofrece pastelería, cafetería, almuerzos y tragos de excelente calidad. Elegante, amplia y luminosa, está ubicada en un edificio de estilo francés, con tres salones y un patio con deck. El helado es riquísimo, se hace en el día de forma artesanal sin colorantes, aromatizantes, ni conservantes y todos los gustos son aptos para celíacos. El chocolate amargo, el tiramisú con mascarpone y el gianduia (pasta de avellanas con chocolate) no tienen competidor. Además hay exquisitas copas de frutas y frappè de helado de cualquier sabor. El kilo cuesta 88 pesos. Caro, pero el mejor.
JAUJA
Cerviño 3901, Palermo, Buenos Aires - www.heladosjauja.com
Nació en el Bolsón en los 80 y hoy ya es una marca registrada de la Comarca Andina y la capital de la fruta fina. En 2009 inauguró su primer local en Buenos Aires donde ofrece exquisito helado artesanal elaborado con materias primas de la Patagonia y tienen una enorme variedad de sabores que renuevan mes a mes. El praliné, la crema italiana, el dulce de leche con moras, el chocolate con naranjitas y el mousse de frutos del bosque son imperdibles. Hay muchos helados ricos pero éstos tienen un plus: recuerdan al sur y la calidez patagónica. También están en Bariloche y en Villa La Angostura. El kilo cuesta 59 pesos.
DYLAN
Perú 1086, San Telmo, Buenos Aires - www.heladosdylan.com.ar
Dylan es una heladería pequeña que ofrece uno de los mejores helados de San Telmo. Tiene una decoración vanguardista, todo es de colores naranja y negro, y la carta de helados es amplia con un montón de sabores para elegir, muy buenas presentaciones, calidad y buen gusto. Para los amantes del chocolate la mejor opción es el chocolate patagónico, una combinación de helado de chocolate y dulce de leche, aromatizado con cointreau y mezclado con bombones rellenos de dulce de leche y pequeñas galletitas bañadas en chocolate blanco. Otros gustos deliciosos son naranja con mango, ananá al champagne, mantecol, sambayón y crema irish. El kilo cuesta 60 pesos.
ABUELA GOYE
Florida 506 (casi Lavalle) y H. Yrigoyen 428,
Plaza de Mayo, Buenos Aires - www.abuelagoye.com
Los helados de Abuela Goye son una novedad, no así sus chocolates que son toda una tradición en la Patagonia desde hace más de 30 años. Los helados son de altísima calidad y producción artesanal, no contienen aditivos ni conservantes, y tienen más de 60 gustos, diez variedades de chocolate, cuatro tipos de dulce de leche, deliciosa crema tramontana y tiramisú. El de peras con moras es espectacular y el de chocolate blanco Abuela Goye con cereales bañados en chocolate y dulce de leche, inigualable. El kilo cuesta 60 pesos.
NONNA BIANCA
Estados Unidos 425, San Telmo, Buenos Aires.
Nonna Bianca es una heladería artesanal con una excelente oferta de cafetería, ubicada en una tranquila calle de San Telmo, con una decoración rústica, patagónica, y a la vez muy cálida y acogedora. Tiene más de 80 sabores y se caracterizan por la innovación y la originalidad. Hay helado de whisky o cerveza pero también distintos tipos de chocolate, mate cocido, menta, melón, quinoto y, todas las variaciones posibles de dulce de leche. Además, es un barcito muy original donde ofrecen desayunos, meriendas y riquísimos postres para llevar. El kilo cuesta 55 pesos.
Por Verónica Gurisatti
Especial para ConexiónBrando