Jugar al golf a metros del Obelisco, nueva tendencia para ejecutivos
Alrededor de 100 personas por día lo practican. La mayoría son oficinistas del microcentro.
El golf es un deporte que, en el último tiempo, mostró en nuestro país un crecimiento sostenido. Las buenas actuaciones de golfistas argentinos –como Angel Cabrera y Eduardo Romero– en torneos internacionales de renombre y la aparición de nuevos “campos” donde poder jugar, son algunas de las razones por las que hoy en día muchos practican este deporte que, según los entendidos, es “adictivo”. Dentro de este grupo se destacan los empresarios y oficinistas porteños.
Para ellos, y para el resto de los que disfrutan del golf, crece en la Ciudad una nueva tendencia: la del golf indoor (bajo techo). Es que ahora es posible dejar de lado el saco y la corbata para jugar un par de hoyos a pocas cuadras del Obelisco.
Existen actualmente en la Ciudad dos propuestas innovadoras para luchar contra el stress y viajar a los campos de golf más famosos del mundo, todo en un ambiente cerrado y gracias a la ayuda de la tecnología.
The Green Club y el Vista Golf Center, cada uno con una impronta particular, reciben diariamente alrededor de 100 personas, motivadas por la posibilidad de jugar golf sin importar las condiciones del clima, o cuánto tiempo disponen para hacerlo.
Quienes acuden a estos lugares aseguran que “llegar a los drivings de Costanera es cada vez más difícil por el tráfico, sobre todo en horas pico”. La mayoría coincide en que se pierde mucho tiempo y que “es demasiado trámite” para solo “tirar un par de pelotas”. Motivados por esta realidad se crearon los dos centros de golf indoor de la Ciudad.
La dinámica de ambos se apoya en las herramientas tecnológicas, ya que los dos cuentan con simuladores del campo de juego y sensores de movimiento que permiten analizar los golpes. El simulador utiliza tres cámaras que generan un cubo virtual donde “con mil fotos por minuto recrean los diferentes movimientos de la pelotita para mostrar el resultado en las pantallas”, explica Diego Blejer, socio y director comercial de The Green Club.
La ayuda de la tecnología parece ser un plus por el cual los amantes del golf también escogen el indoor. Pablo (51) hace diez años que practica este deporte y destaca que una de las mejores cosas que tiene esta modalidad es la posibilidad de “analizar tus golpes constantemente. Verte, interpretarte, entender tus errores. Es la mejor forma de progresar”, cuenta.
En cuanto a las propuestas, cada una tiene su encanto.
En Vista Golf Center funciona una academia con alrededor de 92 alumnos que asisten para perfeccionar su técnica de la mano del “swing analizer”, a un bajo precio.
The Green Club apunta principalmente a empresarios y ejecutivos que, además de aprender a jugar al golf en su academia, pueden hacer negocios en un ambiente acorde. Sauna, duchas y vestuarios de primer nivel se combinan con una propuesta gastronómica a la altura. Según Blejer muchos eligen la hora del almuerzo ya que, “además de comer algo, pueden jugar un par de hoyos”.