Mientras la ministra de Cultura española, Angeles González-Sinde, defiende a capa y espada la ley antipiratería en Internet a la que han bautizado con su apellido, el cineasta Alex de la Iglesia, actual presidente de la Academia del Cine española, anunció que renunciaría a su cargo en protesta por su implementación. El director, que acaba de recibir 15 nominaciones a los premios Goya, que entrega la entidad que preside (por Balada triste de trompeta ), se alejará del cargo que ocupa desde 2009 después de la gala del próximo 13 de febrero, en el Teatro Real de Madrid.
El autor de La comunidad ha confesado que él mismo ha bajado numerosas películas de la Web y que durante mucho tiempo poco le preocupaba el tema. Si bien no se opone a instrumentar un modo en que los autores cobren por su trabajo sino a judicializar ese proceso mediante sanciones graves a los usuarios o controles sobre los sitios. Con esta ley, las telefónicas quedarían liberadas de pagar un canon, la opción que el cineasta defiende. "Por vez primera, aprendí que dialogar con personas que te llevan la contraria es mucho más interesante. Puede resultar incómodo al principio, sobre todo si eres soberbio como yo. Pero cuando aprendes a encajar, la cosa fluye y las ideas entran", dijo al diario El País .
La ley Sinde fue vetada en diciembre último, modificada y acordada con el Partido Popular para su aprobación final. "Enfrentar a los creadores con la Red es el mayor de los errores. Esta ley no es la solución para nadie", concluyó.