Es sabido que algunos uniformes generan pasiones. Quizá sea la autoridad que destila el atuendo corporativo y el hecho de que uno no puede permanecer del todo neutral ante esa presencia, cuya palabra invita a obedecer o a desafiar porque sí.
Las azafatas y los comisarios de a bordo, técnicamente llamados Tripulantes de Cabina de Pasajeros -TCP-, despiertan esa clase de pasiones. Esto se vio reflejado en los comentarios en lanacion.com y las repercusiones de la nota Lo que las azafatas odian de los pax , publicada el domingo pasado en este espacio. Aquí van algunos ejemplos de lo más ilustrativos.
"Vuelo Miami-Buenos Aires. Una azafata derrama líquido sobre la blusa nueva de mi señora, que le dice que no se preocupe, que fue un accidente. A los diez minutos regresa, a escondidas, con dos botellas de vino fino de la primera clase", escribió un lector en lanacion.com , identificado con el nick cachur. Este usuario del sitio destacó el agotamiento que sufren los TCP, que pasan la mayor parte de sus vidas en cabinas presurizadas, a 10.000 metros del suelo y a 900 kilómetros por hora. "Tomo un avión de Rosario a Buenos Aires a las 20. Se sienta a mi lado la azafata para el despegue y me confiesa que está volando desde las 8 y que ahora, cuando lleguen a Aeroparque, a las 21, salen para Bariloche otra vez y regresan a las 3 de la mañana", describía cachur.
Muchas de las historias relatadas por los lectores hicieron énfasis en lo mal que se comportan los pasajeros a bordo y el estoicismo de los TCP ante cierto maltrato de la gente. "Me acuerdo del caso de un tripulante brasileño: soportó con mucha educación los millones de preguntas de una señora argentina totalmente desubicada que iba a Río de Janeiro por primera vez. ¡Ni Buda hubiera aguantado! ¡Yo, como argentino, mucho menos! Al bajar del avión, lo felicité por su paciencia zen y me agradeció. Pude sentir que el reconocimiento lo había alegrado profundamente", contó dlaplaza.
El usuario rmalagueno insistió en la mala conducta del pasaje: "Me enferma cuando todos están con sus celulares mandando mensajitos a quienes dejaron hace 15 minutos y no los apagan hasta que les piden por favor".
Otros lectores, en cambio, dejaron comentarios muy críticos contra los TCP. Uno de ellos fue otosanvi: "Se creen verdaderos dioses porque llevan uniforme y piensan que eso los coloca más allá del común de los mortales. Les da lo mismo tirarte el jugo encima que servirlo en el vaso. Mucho inglés, francés y alemán, pero poca educación y malos modales", sentencia.
A su vez, juanca 2107 acota que la atención ha empeorado muchísimo a bordo, y otros, como mangruyo, se fastidian porque las azafatas los tutean y tienen las muñecas enjoyadas, lo que no sería "acorde con el servicio".
La que sí termino enjoyada, pero porque le pusieron un anillo de casamiento en pleno vuelo, fue la azafata de una aerolínea que cubría el trayecto entre Lisboa y Barcelona. La historia, conocida el martes último, llegó a los noticieros de todo el mundo y el video de la declaración de amor resultó uno de los más vistos ( http://www.youtube.com/watch?v=9biBqYcNmQk ).
Todo sucedió cuando por los altavoces del avión se oyó: "Vera Silva, las razones de mi presencia en este vuelo son dos. La primera es porque te quiero mucho y quiero hacerte una pregunta: ¿Quieres casarte conmigo? " La azafata se puso colorada como un tomate, levantó el micrófono de la cabina y, desde la otra punta, contestó con un tímido "Sí", ante el aplauso generalizado. Horas más tarde, la mujer confesó que había pensado en encerrarse en el baño por la vergüenza que le dio la situación.
Todo muy romántico, si no fuera porque también llegó a nuestros oídos la confesión de un pasajero que hace unos años se casó con una TCP y lo lamentó de por vida: "Se visten como militares y se lo pasan dando órdenes a todo el mundo. Mi casa era como un avión, ella me mandoneaba todo el tiempo. La diferencia es que ni una vez me trajo la bandejita con la comida lista".
Publicado por José Totah | 23 de enero de 2011 | 1.56 A.M.
Tags: azafatas; TCP vs. pax; la vida del tripulante