Luego de permanecer varados 72 horas, la argentina Belén Pedernera y el español Tomás Gómez fueron trasladados hoy hacia la capital mendocina
La argentina Belén Pedernera de 22 años y el español Tomás Gómez de 31 fueron rescatados con vida y están siendo trasladados a la capital provincial después de que un grupo de socorristas los ayudaran a descender desde los 5200 metros del monte Aconcagua donde estuvieron varados durante tres días con temperaturas bajo cero.
Los alpinistas habían llegado al parque Aconcagua el día 4 de enero para intentar emprender la escalada. Debían retornar de su travesía el lunes 17, pero como no lo hicieron la Dirección de Recursos Naturales de Mendoza, que administra ese parque, decidió iniciar su búsqueda.
David Spinelli, jefe de la patrulla policial de rescates en alta montaña, dijo a la prensa que "cuando fueron encontrados a 5200 metros ambos estaban shockeados y Gómez tenía quemaduras en una mano producto de un rapel (escalada de pared de hielo o roca con soga)".
El socorrista agregó: "Hablamos poco con ellos, pero expresaron su agradecimiento por el rescate a policías, gurdaparques, guías de montaña, porteadores de equipos y pilotos del helicóptero que participaron en su búsqueda por varias rutas de ascenso al Aconcagua".
El organismo estatal completó que "Pedernera y Gómez fueron bajados hasta Playa Grande y de allí trasladados en helicóptero hasta el primer campamento cerca de la laguna de Horcones", a 3200 metros de altura y cerca de la ruta que vincula con Chile y con el complejo aduanero argentino en la cordillera.
"Allí la pareja fue nuevamente atendida por médicos porque estaban todavía muy agotados y un poco deshidratados pero en condiciones de ser ahora trasladados por tierra hasta esta capital donde llegarán a media tarde", concluyó el informe.
En Mendoza, unos 7000 escaladores ingresan anualmente en temporada alta al Parque Nacional Aconcagua, donde deben abonar un canon cercano a 3000 pesos para poder realizar el ascenso al monte más alto de América, cuya cima se encuentra a 6959 metros de altura.
Parte de ese dinero es destinado a un fondo para solventar eventuales gastos de operativos de rescate para los deportistas que no puedan cumplir el descenso y que en la mayoría de las ocasiones incluye la utilización de un helicóptero.