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Un dejo de agria esperanza
LA SEXTA DECADA Por Juana Ciesler-(Ediciones Milá)-98 páginas-($ 12)
Si todo poema semeja una lengua extranjera, los de Juana Ciesler pulsan hasta un grado notable esa ajenidad, la extrañeza de una escritura que pide, o busca crear, un lector que le sea afín. Un lector al que no le preocupe si puede o no decodificar al pie de la letra estos textos, atravesados por algunos audaces neologismos ("atuentangua", "lobija", "obtumoso", "pido ayuda a D s", etc.) y por frases que suelen prescindir de los habituales nexos lógicos. Mejor dicho: atienden a otra lógica, la de la poética de Ciesler.
La poeta no pone en primer plano ideas generales, o pseudo-filosóficas. Prefiere desplegar sus obsesiones y miedos a través de lo particular, nominando cosas y seres, singularizándolos, exaltándolos o dándolos vuelta del revés como un bolsillo. Tal proliferación, muchas veces vertiginosa, suele propiciar una sintaxis en apariencia caótica: acaso, un reflejo del caos, y la quiebra de cualquier eje ordenador, propios del mundo que debemos habitar; de una época en la que se habla de "la muerte del sujeto" como entidad que comprendía y hasta fraguaba su propio destino. Vayan unas líneas como ejemplo: "La idea parte/ de neurona en neurona/ hasta la pleamar/ de olas -espuma blanca/ contra las rocas mientras/ la osamenta caracolea/ potrillo manco/ en el camino caótico " El sentido, o sentidos, han de ser co-elaborados por el lector que, sin temor por su aparente hermetismo, navegue estas páginas.
Las referencias a grandes figuras del mundo de la música alternan aquí con vocabulario de la química y la biología (ADN, o pH, o "tablas de Mendeleiff"). Estos términos se codean también con alusiones bíblicas y médicas: "curador" o "curadora" aparecen con frecuencia, acentuando el dramatismo: "Enfrente un hospital/ en el recuerdo un hospital:/ (ayer un hospital)/ hoy un hospital/ curadores, curadores, curadores/ verdes, verdes, verdes...". Luego continua en un crescendo: "Los dibujos que en la noche/ el poeta germinaba,/ dónde?/ en un hospital...", hasta la interrogación del último verso: "...escapemos de hospitales/ sobrevivan los curadores/ en otro ´metier ./ Hay Dios? Hospitales?".
Todo el libro guarda un tono orientado a lo dramático y a la vez cobija un dejo de agria esperanza: "Tú que me lees/ sé feliz como piden/ los que oran/ eres eterno: no temas./ Deja que palabras santas/ invadan tu corazón...". Juana Ciesler ha recorrido un arduo camino desde su inicial De Ufos y veredas , de 1966. Poemas suyos figuran en antologías y en bibliotecas argentinas y del exterior. Una trayectoria que se traduce en esta inusual intensidad.
Jorge Ariel Madrazo
Fuente
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