Después de recorrer Puno y visitar las Islas de los Uros en el lago Titicaca continúa nuestro viaje en lancha hasta la isla Taquile.
Esta maravillosa isla está poblada por hombres y mujeres defensores de su cultura y tradiciones. Se encuentra en el inmenso y profundo lago Titicaca a 3800 metros sobre el nivel del mar en territorio perteneciente a Perú.
Los taquileños forman una comunidad llena de alegría, color y tradiciones que mantienen viva día a día.
Hay rituales para el trabajo, el gobierno, la familia y la educación.
Las mujeres cultivan la tierra, cuidan la casa y los hijos, y trabajan en el telar.
Los hombres gobiernan, legislan sus propias leyes y caminan todo el día disfrutando de la naturaleza y tejiendo con tres agujas sus famosos gorros que por medio de la cooperativa de la isla venden a países europeos. Al atardecer se reúnen en el poblado y beben. La mayoría de las veces no pueden regresar a sus casas y caen generalmente rendidos en mitad del camino.
Son sus esposas l as guardianas que al terminar las tareas con los niños salen a buscarlos y los traen en hombros a su hogar.
Estas esposas-guardianas llevan al casarse una llave colgando de su cintura como símbolo de la potestad de su hogar.
Pero antes de casarse, la ley isleña obliga a sus ciudadanos a tener un noviazgo y una convivencia no menor a 4 meses. Este período se llama sirvinakuy (matrimonio de prueba).
No todos se casan, algunos deciden en esos meses que no han encontrado a su media naranja y regresan con su familia para esperar una nueva oportunidad.
Pero el día que se unen en matrimonio esa mujer es la responsable de su familia y la custodia permanente de su esposo.
La naturaleza cumple un rol muy importante, el clima, la vegetación, la vida animal, todo tiene un significado. Por ejemplo, al observar las aves los taquileños sabrán si la campaña agrícola está o no asegurada; la conducta de los peces pronostica si el año será lluvioso o no.
También tienen su ritual para con los meses del año. En noviembre se renuevan las autoridades y se realizan largas peregrinaciones para suplicar por las lluvias, en octubre se programan las siembras, en diciembre se estudia el clima para el año próximo y se festeja la noche vieja y el Año Nuevo.
Mayo es el mes de almacenar y guardar, y también el de los matrimonios (kasarachi).