Los nuevos discos de Mario Díaz y Claudio Sosa confirman la interesante búsqueda poética que comparten con toda una generación.
La música de raíz folklórica posiblemente pasa por uno de sus periódos más creativos en cuanto a la renovación de su lenguaje y su repertorio. Es un proceso que ya lleva casi una década y que de alguna manera transformó la escena y nutrió la continuidad de la canción popular. Mario Díaz y Claudio Sosa son parte de esa generación que apareció con un lenguaje en que la tradición y el presente forman parte de un mismo eslabón creativo. En esa mirada, sin nostalgia, estos dos cantantes y creadores representan a muchos otros con una búsqueda poética y de amplio registro musical.
No es casualidad que sus nuevos discos hayan aparecido casi al mismo tiempo. Partícipes activos de los encuentros regionales, donde artistas de diferentes provincias intercambian material y canciones, ahora muestran los resultados de esas experiencias en sus nuevos trabajos: Claudio Sosa en Cuando florezca el canelo (B&M) y Mario Díaz en Huinca Renancó (Independiente).
La voz de la nueva canción
Después de cuatro discos solistas editados, el cantante tucumano Claudio Sosa viene de a poco sembrando la semilla de una conciencia nueva dentro de la canción popular. Su nuevo álbum se abre con una canción cuya música le pertenece y lleva letra del poeta Fredy Gallardo, que le da nombre a su flamante trabajo discográfico, Cuando florezca el canelo .
A lo largo de quince tracks, el cantautor de Monteros mantiene una línea de continuidad artística, en que la presencia del nuevo repertorio regional, escondido en el interior, marca su original expresión. El músico sigue apostando por una canción actual dentro del folklore argentino y rescata autores escondidos, pero de increíble creatividad.
Es verdad que los tiempos cambiaron, y no es novedad que los grupos que aparecen por estos días se dedican exclusivamente, cual bandas de rock, a cantar sus propias canciones. La singularidad de Sosa reside en la forma sustancial de su interpretación y el peso que le otorga a ese repertorio, al que pone en primer plano, como si fueran los grandes clásicos de los sesenta.
Inspirado por esas nuevas composiciones y por su nivel poético, Sosa desanda una huella propia en la que ofrece una selección de autores regionales de profunda raíz, entre los que se encuentran Osvaldo "Chichi" Costello, Zito Segovia, Virgilio Carmona, Yuca Córdoba, Duende Garnica y Kolla Mercado, nombres preferidos de los aficionados más conocedores.
Posiblemente su bajísimo perfil se empariente con el trabajo silencioso y profundo que realizaba Ricardo Vilca. Cada obra es producto de una maduración interna que redondea perfectamente con los arreglos acústicos y esa voz noble, como pocas en el ambiente del folklore actual. La otra característica notable de su arte reside en la construcción de un repertorio que nace de ese olfato para encontrar la canción justa y revelar al aficionado temas perdidos en la memoria como el bailecito "Vamos mulita" y joyas encontradas en noches de guitarreadas como "Borrachita" y "Zamba del tomero".
Con aire federal
El músico cordobés Mario Díaz trabaja alrededor de la estilización del género a partir de una expresión refinadísima que respeta el pulso íntimo de los géneros. En la música de raíz folklórica, hay un refinamiento implícito en su construcción armónica y melódica, que Mario Díaz sabe aprovechar. En el silencio del paisaje y las palabras, el cantante encuentra su propia respiración para lograr una legítima interpretación del imaginario folklórico en canciones propias como "La bailarina", el rescate de clásicos como "Vidala del lapacho", del Chivo Valladares, o la musicalización de las coplas populares de Domingo Zerpa.
Como otros cantautores de su generación, profundiza en la diversidad de los regionalismos, a partir del encuentro con poetas de diferentes puntos del país (Alejandro Maldino, Juan Lencina, Alberto Albornoz) y la recreación de tonadas, zambas, huainos, chayas, vidalas y hasta la canción urbana. Alrededor del sonido acústico de la guitarra, el músico crea un universo de delicada complejidad, en el que aparecen los arreglos de cuerdas del Cuarteto Numen; el aporte de Guillermo Re (reconocido músico mediterráneo, líder del grupo La Minga) y Juan Quintero, o las voces solistas de Juan Iñaki y Sofía Ortiz.
En la obra de Mario Díaz aparece el gesto íntimo de la trova y la conciencia de ser parte de todo un continente musical y diverso. Allí reside su mayor riqueza y la de toda una nueva generación.
Mario Díaz
Huinca Renancó
Canción del árbol de mi patio, Coplitas del querendón, La bailarina, Entre nubes (canción), Niño dormido en la plaza, Viejo Alarcón, Niñas de las escondidas, El tala y otros (Independiente)
Claudio Sosa
Cuando florezca el canelo
Cuando florezca el canelo, Tucumán adentro, Cristo de los villeros, En la calle, Pueblos tristes, La tempranera, Contraviento, No te caigas campeón, Vamos mulita, Ricarda raíz, Borrachita, Zamba del tomero y otros (B&M).