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Un nuevo horizonte
La crisis de los combustibles fósiles ya es un hecho. Los especialistas plantean que, aparte de un uso responsable de ese recurso, es necesario volcarse a energías limpias, que además de cuidar el medio ambiente pueden llegar a traer grandes beneficios económicos a largo plazo.
La crisis de los combustibles fósiles, como el petróleo y el gas, se avizora cercana. Sin embargo, no será necesario que se agoten para que las energías renovables suban al escenario de la energía mundial. Las fuerzas alternativas llegaron no sólo para solucionar posibles blackouts (apagones), sino también para paliar problemas ambientales como el calentamiento global, la lluvia ácida y la contaminación atmosférica.
Y hay una buena noticia: la Argentina tiene un gran potencial para este tipo de emprendimientos. Lo malo: la falta de apoyo y decisión política para concretarlo.
Aunque los recursos renovables no reemplazarán las fuentes fósiles, de la mano de la eficiencia energética podrían paliar el apocalíptico panorama para los próximos 15 años, opinan los especialistas.
"Es un escenario difícil de imaginar, pero cuando a una comunidad se le va mostrando un sistema más eficiente y menos contaminante, ésta lo toma. Un futuro sustentable sólo será posible con la energía generada por una diversidad de fuentes", explicó Alfredo Esteves Miramont, investigador del Conicet y presidente de la Asociación Argentina de Energías Renovables (Asades).
Las fuentes a las que se refiere el catedrático de la Universidad de Mendoza son las energías conocidas como renovables, alternativas o blandas. Entre ellas, la energía solar, la eólica, la biomasa, la geotermia, los biocombustibles y los pequeños embalses para uso hidroeléctrico (ver aparte).
Hoy, según las cifras oficiales, hay una potencia instalada de 404 megavatios (1,6 % de la potencia total) generada por las energías alternativas en la Argentina. Y para 2014, la hipótesis es que representen el 8 por ciento.
Para el capítulo argentino de Greenpeace, el énfasis que se hace desde el Gobierno "es muy incipiente". "La matriz energética tiene un mínimo de aporte de renovables. Y las inversiones no las contemplan. Sólo se piensa en crear nuevas centrales térmicas [con ciclos combinados de combustible y gas natural] y darle un nuevo impulso a la energía nuclear", opinó Rosario Espina, coordinadora de la campaña contra el cambio climático de la ONG. "Nuestra pelea es llegar a los 3000 megavatios para 2015. Es mucho más ambicioso que el plan oficial", dijo.
Greenpeace también hace hincapié en abogar por la eficiencia: "Para mitigar los graves efectos del cambio climático es necesaria una revolución energética. Para lograrlo, la eficiencia es fundamental porque sin ella nunca vamos a poder cubrir la demanda creciente. El otro pilar es la inversión en energías renovables. Es técnica, económica y políticamente posible que, para 2050, el 50% de la energía mundial provenga de fuentes alternativas", sostuvo Espina. Hoy sólo representan el 12 por ciento.
En los últimos años, la Argentina enfrenta un escenario de crisis energética. Entre las medidas gubernamentales que se tomaron para combatirla está el aumento de precios para quienes se excedan en el consumo, el cambio de hora por tres meses para reducir el consumo eléctrico, y el canje de lámparas de bajo consumo por luces incandescentes.
Aumento de la demanda
Estevez Miramont explica el panorama: "Con un crecimiento del 3% anual del PBI, la demanda de energía aumenta el 5%. Esto implica 1000 Mv anuales adicionales. Además, en el mundo, con un aumento del 2% anual, implica el doble de energía para 2037, o el triple para el 2057. Debemos prepararnos para ir suplantando las fuentes fósiles, porque sólo las energías renovables nos darán un futuro sustentable". Y da un ejemplo: una vivienda bioclimática ahorra un 90% de energía en calefacción y cuesta entre 4 y 8% más.
Uno de los problemas que enfrenta el país es la composición de la matriz energética: "La Argentina eligió el gas como principal fuente energética en detrimento del carbón. Esta particularidad nos hace más vulnerables y nos restringe en nuestra posibilidad de elección", explica, en un artículo publicado el año pasado, Marcelo Martínez Mosquera, directivo de Tecpetrol y miembro de la UIA.
Y aclara: "En quince años o más, la mayor parte de las energías que usamos actualmente serán intercambiables, siempre y cuando se realicen las modificaciones de infraestructura pertinentes. Por ejemplo, en lugar de nafta o gasoil, en los vehículos podremos utilizar biocombustibles o incluso electricidad. La calefacción o la cocina de nuestras casas podrán funcionar con energía solar, gas natural, electricidad o fuel oil. Y así sucesivamente. No es lo mismo en el corto plazo".
Una de las claves, según el empresario, podría estar en el ajuste del precio. Sin embargo, en su artículo reflexiona que a pesar de que la nafta incrementó su costo, no se bajó el consumo. "El secreto está en incrementar el ahorro energético."
Posibilidades
Según los especialistas, la Patagonia es uno de los sitios más importantes del mundo en términos de recursos eólicos, con centenares de kilómetros de costa casi desierta, donde el viento sopla sin pausa gran parte del año. No obstante, con apenas 27 Mv instalados, el país está lejos de Brasil, que tiene de 256 Mv de energía eólica instalados.
“Las mejores posibilidades las tiene la energía eólica. Los estudios dicen que se podría llegar de 1000 a 1500 Mv. El problema es que frente a los costos alternativos es caro por la fuerte inversión de capital.
Existen un subsidio del Estado en que se le daban 10 pesos por Mv/ hora al emprendimiento, al que se agregaban otros 10, con la ayuda de algunas provincias. En la década del 90 representaban 20 dólares, contra los 40 que costaba la producción. Hoy esos valores en pesos encarecen muchísimo los costos”, explica Enrique Devoto, secretario de Energía durante el gobierno de Eduardo Duhalde.
En el mundo
Alemania es uno de los países líderes en la aplicación de las energías renovables. Sólo su capital, Berlín se fijó como objetivo alcanzar el 30% en su matriz energética hacia 2020, y 45% diez años más tarde, gracias principalmente a la energía eólica.
España y Dinamarca también son países que han comenzado a invertir en este tipo de fuerzas alternativas. El gobierno de Madrid prevé llevar su capacidad de producción de electricidad de origen eólico a 22.000 Mv en 2010 –la capacidad actual de Alemania–, frente a 13.000 Mv en 2007.
China está duplicando su capacidad de producción con el objetivo de llegar a 30.000 Mv en 2020. Y la India es el cuarto país en importancia en términos de energía eólica, con 6270 Mv instalados.
Pero también las otras energías tienen posibilidades. El tema es en qué usos: “La energía solar tiene mucho presente y futuro en aplicaciones en el sector residencial y en electrificación de zonas rurales.
Los biocombustibles líquidos tienen futuro en el sector del transporte. Es importante tener en cuenta que todas estas energías requieren planificación para su implementación y extensión de su uso”, agregó Esteves Miramont.
Las tecnologías que permiten que las energías renovables están disponibles entre nosotros. Sólo depende de la concientización para el ahorro y la voluntad política para que se transformen en una alternativa posible y sustentable para el ambiente y la vida del hombre.
Por Laura Rocha
De la Redacción de LA NACION
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