|
|
Un country andino con viñas propias
Se trata de un emprendimiento de 820 hectáreas en Luján de Cuyo, región famosa por sus importantes bodegas.
Mendoza no deja de sorprender, ahora con un extraordinario emprendimiento inmobiliario, que proyecta asociar el imponente y agreste paisaje de los Andes con la más alta sofisticación.
Se trata de una extensión de 820 hectáreas, en Agrelo, Luján de Cuyo, para radicar allí un pueblo de viñas .
La región, también elegida por grandes bodegas por tener las mejores condiciones de suelo y clima, alcanza en este sector alturas de entre 1050 y 2700 metros, y los avanzados trabajos que se realizan permiten vislumbrar una obra extraordinaria.
El amplio predio se divide en parcelas que miden entre 2,5 y 6,5 hectáreas, plantadas con vides, de cuyo cuidado y mantenimiento se ocupan experimentados profesionales, y una reserva para la construcción de unos 3000 metros cuadrados por parcela.
Está organizado el riego por goteo en cada parcela, alimentado por grandes reservorios de agua obtenida del subsuelo, una de las grandes riquezas de la región.
El propietario puede elegir qué tipo de vino prefiere, su calidad y personalidad, y sobre la base de esto, profesionales de la empresa se ocupan de su elaboración, con el riguroso asesoramiento de enólogos.
Mediante una administración centralizada cuenta con todos los servicios productivos, además de la ventaja de que, con unidades reducidas -5 hectáreas promedio-, se pueda acceder a costos de producción propios de grandes escalas.
El master plan está comandado por el arquitecto Pablo Sánchez Elía, con proyectos exitosos y prestigio que trasciende nuestras fronteras. El asesoramiento en vides y vinos estará a cargo del ingeniero agrónomo de la Toscana, Italia, Alberto Antonini.
El paisajismo es responsabilidad del mendocino Eduardo Vera, que se propone integrar la arquitectura y las plantaciones al entorno natural, pero también al agronómico.
Para eso reconoce y respeta el recorrido de cauces naturales, formados por el correr de aguas de lluvia -arroyos y arroyuelos secos - y su vegetación ribereña, es decir, franjas de monte subandino.
Así, al tiempo que se señala la presencia de flora nativa, se hace efectivo el bajo consumo de agua.
Grandes olivos
El diseño resultante estaría señalado por dos vías -cauces secos- que recorren el emprendimiento junto al acceso principal, un bulevar donde se han plantado notables y grandes olivos de 80 años.
Los olivos, junto con las vides, ligan con el paisaje agronómico típico mendocino; grandes piedras y ejemplares de encinas - Quercus ilex -, y alcornoques.
El proyecto está desarrollado por Fiducia Capital Group, desarrollador inmobiliario de gran experiencia, y según sus organizadores, pensado para el disfrute .
De manera que habrá allí un hotel & spa de primera categoría; lugares para desarrollar todos los deportes, incluso un gran lago navegable; dos canchas de polo, donde se harán eventos de máximo nivel; una completa ciudad de artesanos , con desarrollo de artesanías textiles, en cuero, plata y piedra.
Pese a todos estos atractivos y facilidades, se considera que su importancia radica, asimismo, en dos factores: la seguridad de invertir en un gran negocio y en el gran desarrollo que se vislumbra para la región.
Actualmente, el precio de la hectárea es de unos 100.000 dólares en alza, pero inferior al de cualquier otro sector vitivinícola del mundo.
Cristina L. de Bugatti
Fuente
|
PUBLICIDAD
Departamento en Venta en San Telmo
|