Un estilo que marcó tendencia. Fue el presentador de la ceremonia entre 1979 y 1984. Dejó frases famosas.
En los Estados Unidos nadie discute que Johnny Carson fue el hombre que inventó un modelo de entretenimiento en la televisión que todavía no fue superado, y que sirvió como escuela para muchos de los presentadores que llegaron después. Esto sigue siendo todavía un dogma en el medio televisivo de su país, cuando a fines de enero ya se cumplieron seis años de su muerte.
Durante 30 años, desde 1962 hasta 1992, Carson presentó The Tonight Show en la NBC, con un promedio diario de audiencia de doce millones de espectadores. Su grito de presentación, “Heeeere is Johnny”! (Aaaaquí está Johnny!”), que le precedía, y marcaba el inicio de su programa nocturno, fue tan popular que el mismísimo Jack Nicholson lo homenajeó, con la venia de Stanley Kubrick, en la escena más recordada de El resplandor , en la que rompía a hachazos la puerta detrás de la cual se refugiaba su esposa y segura víctima.
Johnny Carson tenía un encanto especial, le daba al público conversación inteligente y no poca complicidad. Y la audiencia amaba su estilo para reírse de sí mismo. No eludió la política, al igual que sus sucesores, Jay Leno y David Letterman. Fue muy crítico con Richard Nixon durante el caso Watergate, y supo ver la potencialidad de Bill Clinton, a quien sin embargo tomó el pelo por lo extenso de sus discursos. Eligió retirarse rico y famoso cuando estaba en la cima, después de haber ganado cuatro premios Emmy consecutivos en la década de los ‘70. Fue el presentador mejor pago de la televisión de los ‘80, cuando su sueldo superaba los cinco millones de dólares.
El último programa, el 22 de mayo de 1992, fue seguido por 55 millones de personas. Sus últimas palabras, al despedir el ciclo, fueron: “Y hasta aquí llegué. Soy un verdadero privilegiado porque encontré algo que siempre quise hacer y que disfruté cada minuto”.
Carson fue la cara de la ceremonia de los Oscar entre 1979 y 1984, con un año intermedio. Los memoriosos de la Academia están convencidos de que fue uno de los más eficaces, junto a Bob Hope y Billy Cristal. En su debut como anfitrión dijo palabras premonitorias: “Bienvenidos a dos horas de buen entretenimiento que quisiera saber por qué diablos dura cuatro”.
Mucho cambió desde entonces, cuando todavía se permitía que los ganadores hicieran kilométricos discursos; Johnny los miraba de arriba abajo, y bostezaba. Una de sus frases más famosas se refirió a una de las películas nominadas, El agujero negro : “Un agujero negro es un espacio vacío en el que todo lo que entra nunca vuelve a salir. Todos en este negocio sabemos que así se le dice a la agencia William Morris.” Tenía el tono perfecto y la intuición para conocer los límites, y sabía hasta qué punto podía llegar ante la platea y ante la audiencia. Otra de sus frases fue caratulada como cruel, aunque por lo que se vió en los últimos Globos de Oro (Ricky Gervais mediante), resulta casi inocente: “Veo un montón de caras nuevas aquí, sobre todo en los rostros de mayor edad”.
El presidente Ronald Reagan tampoco se salvó de sus dardos, cuando en una de sus presentaciones, parado en medio del escenario afirmó: ”Reagan recortó 85 millones de dólares que iban a ser destinados a las artes y las humanidades. Este es su mayor asalto a las artes desde que firmó contrato como actor en la Warner Bros”. Demoledor.
En otra de sus presentaciones del Oscar cayó sobre Charlton Heston: “Es el único actor además de Warren Beatty, a quien todo Hollywood conoció en el más estricto sentido bíblico”. Hacía referencia, también, a la fama de Don Juan de Beatty.
El mismo Carson recordó la fortuna que tuvo durante su primera aparición como presentador, cuando a la abundante actriz Raquel Welch se le escapó un pecho del vestido. Johnny la miró... después miró a la platea, y ya hablando para las cámaras afirmó con mirada cómplice: “De ahora en más, esto va a ser un paseo”.
En un reportaje publicado en el New York Times un par de años antes de su muerte, fue bastante duro con toda la parafernalia del Oscar cuando afirmó: “Se dice que el premio lo otorga la Academia de Artes y Ciencias, pero no nos engañemos. En todo esto es la industria la que premia a la industria. Lo demás es palabrerío”. En ese mismo reportaje, cuando le preguntaron qué frases dichas por los demás presentadores le habían parecido las mejores, no vaciló:”las dijo Bob Hope, y me quedo con dos de ellas: “Como siempre, la mejor actuación de la noche estará a cargo de los perdedores”, y la otra “Así termina este simulacro de justicia” .