Cuando llega el Carnaval no almuerzo ni ceno nada, me mantengo con las coplas y me duermo con las tonadas.
En San Antonio de los Cobres, a 180 km de la ciudad de Salta, esperan impacientes el comienzo del Carnaval de tradición andina. Como todos los años es el momento del tributo a la madre tierra, de festejar y reunirse. Cuatro días de coplas, bailes y música, que no tienen principio ni fin.
"El Carnaval andino tiene raíces ancestrales y está relacionado con los agradecimiento a la Pachamama, pero en esta ocasión con ofrendarle bebidas. En época de Carnaval se deja todo de lado, se agarran las cajas y se va casa por casa. Se forman las cuadrillas de cajeros y copleros, y participa todo el pueblo", cuenta Miguel Siares, cacique de la comunidad Collas Unidos, que pasó por Buenos Aires para presentar el Carnaval de su tierra.
Los festejos comienzan con el Jueves de Comadres, el 3 de marzo, un encuentro de cajeros y copleras.
El sábado 5 es el desentierro del Carnaval, momento casi religioso: cada cuadrilla de cajeros tiene su propia apacheta (montículo de piedra, que año a año va creciendo porque la gente deja una piedra blanca y pide un deseo) para el ritual.
"Allí se le agradece a la madre tierra y se le hace las ofrendas de chicha -bebida hecha con harina de maíz-, coca y cigarrillos. Se festeja con talco, albahaca y papel picado. Este año van a estar presentes representantes de las nueve etnias de Salta, en un encuentro de integración", explica Siares, que nació y vive en San Antonio de los Cobres.
Después comienza la fiesta, con topadas de cuadrillas de cajeros de distintos parajes. Desde hace unos años también se suman comparsas que recorren las calles con música y color.
Las cuadrillas de cajeros salen espontáneamente a la calle, expresan tristezas y alegrías, todo a través del canto.
Tours organizados
La reunión principal es en un galpón del ferrocarril de San Antonio de los Cobres y dura cuatro días. Los turistas pueden unirse libremente al Carnaval, ir al galpón o sumarse a las comparsas; no se cobra entrada. Incluso las agencias organizan tours para turistas. "En Carnaval todo es compartir, sobre todo la bebida, y todos pueden participar. Cada año llegan más turistas para sumarse a la fiesta", cuenta el cacique, que lucha por los derechos y reivindicaciones de la comunidad colla.
El entierro del Carnaval es una semana después, el domingo 13, otra vez en la apacheta. "Aquí cada uno asume un compromiso con la madre tierra, se le hacen peticiones, se pide y se agradece a la Pachamama", explica.
Además del Carnaval andino, Salta ofrece otras propuestas carnavaleras, muy distintas, por cierto.
En la ciudad de Salta, el Carnaval se celebra en diferentes corsos, como el Corso de Avenida Ibazeta, el más importante que se extiende por más de 15 cuadras. También el Corso de las Estrellas, en el corsódromo de la calle Juan Pablo II, al lado del estadio Padre Martiarena.
Participan murgas, comparsas y caporales, vedettes y grupos de música tropical. Viernes, sábado y domingo, hasta el 8 de marzo, a las 23. Entrada, 10 pesos, en ambos corsos.