En el Obelisco, todos disfrutaron del espectáculo Tango Argentino
Unas 15.000 personas aplaudieron la obra de Claudio Segovia que recorrió el mundo
"Al pie del Obelisco, por primera vez gratis y con la imponente Buenos Aires como marco, ¡Tango Argentino!", anunció una voz potente por los micrófonos. Irrumpieron los aplausos de las 15.000 personas que hacia rato esperaban ansiosas. Se iluminó el escenario y el rugir de seis bandoneones llenaron la 9 de Julio de tango, que interpretaron con maestría "Quejas de bandoneón".
Así comenzó ayer una noche histórica para el tango porteño. El espectáculo de Claudio Segovia, estrenado en París en 1983 y que había recorrido el mundo generando furor internacional, por fin estaba al alcance de todos.
Inmediatamente, la escena se llenó de bailarines. Primero los compadritos bailaron entre ellos, como en los comienzos del tango. Después, ingresaron ellas, con vestidos blancos larguísimos y corsés dorados, que contrastaban con los trajes negros de los varones. Velocidad, destreza y gracias se conjugaron en un escenario que se veía cada vez más brillante.
Tras cada pieza, la gente aplaudía con mayor intensidad. La Puñalada, El Choclo, La Cumparsita, tangos y milongas se sucedían sin cesar, interpretados por la orquesta que supo lucirse en todo momento: sola, con bailarines y con los cantantes.
Uno de los momentos esperados llegó apenas comenzó el espectáculo. "Percanta que me amuraste en lo mejor de mi vida, dejándome el alma herida...", entonó el cantante Raúl Lavié, que fue ovacionado por la multitud luego de interpretar el clásico "Mi noche triste".
Con Tango Argentino gratis en el Obelisco, el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires dio el cierre a las actividades de verano. El escenario montado frente a la Plaza de la República tenía una boca de 20 metros y dos pantallas gigantes a los costados.
Las 8000 sillas dispuestas se fueron ocupando desde las 18 por gente de todas las edades y turistas. La cantidad de idiomas que se escuchaban al pasar entre los asientos revelaba que muchos extranjeros no quisieron perderse esta oportunidad única de ver, en el corazón de la capital del tango, un espectáculo de primer nivel.
"Me encanta el tango por su música y su sensualidad", dijo a La Nacion Leo, un australiano de 40 años que había llegado a la mañana a Buenos Aires. Estaba acompañado por su amigo Sam, también de Australia, y por Shirley Smith, una inglesa que hace 12 años que vive en Buenos Aires y desde hace cuatro baila tango. "Soy jubilada; no trabajo y disfruto del tango", dijo esta mujer de sonrisa grande y pelo colorado que no quiso confesar su edad.
"Nos gusta mucho el tango, vamos a los espectáculos y también bailamos", contó a La Nacion Guillermo Lattazia, de 77 años, que estaba sentado junto a su esposa, María Teresa Caseras, de 67. "Vinimos a ver este espectáculo que fue tan reconocido como embajador del tango argentino en el mundo", dijo ella entusiasmada.
Y no es para menos. Tras su exitoso paso por Europa, en 1986, Tango Argentino llegó al teatro City Center, en Broadway, y se transformó en el suceso del año, despertando un boom por el baile en todo el mundo. Fue visto por las personalidades más destacadas a nivel internacional, entre ellos Madonna, Martha Graham, Mikhail Baryshnikov, Rudolf Nureyev, Pina Bausch, Monica Vitti y Robert Duvall.
En 1992, el espectáculo se presentó por primera y única vez (hasta ayer) en Buenos Aires, con una corta temporada de 12 funciones.
Por el elenco pasaron Juan Carlos Copes, Mayoral y Elsa María, Virulazo, Nélida y Nelson, Milena Plebs, Roberto Goyeneche, Horacio Salgán, Ubaldo De Lío, Osvaldo Berlingieri y Susana Rinaldi, entre muchos otros.
Anoche participaron 70 artistas, entre los que estaban varios de los históricos de Tango Argentino : María Nieves, María Graña, Pablo Agri, Walter Ríos, Gloria y Eduardo, Carlos Copello y Miguel Angel Zotto.
El espectáculo en la 9 de Julio convocó, sobre todo, a mayores de 50. Pero también, a jóvenes y a familias. Algunos ya sabían del show y otros se encontraban con el imponente escenario y se quedaban a ver. "Somos bailarines de tango. No conocemos este espectáculo, pero creemos que va a ser muy interesante", dijo a La Nacion Cecilia García, de 25 años, que estaba de la mano de su pareja de baile, un joven turco, de 29 años, llamado Serkan Gokcesu. "Vine hace un año y medio a la Argentina a vivir del tango", dijo sonriente.