Todo el tango. La expresión en todas sus dimensiones
De qué manera el aspecto económico puede definir la estética del género
En una misma noche, coinciden en la cartelera tanguera porteña un megaespectáculo al pie del Obelisco, producido por uno de los creadores de Tango argentino, Claudio Segovia, y el ciclo Radio Caff, que, en el galpón que regentea la Orquesta Típica Fernández Fierro, tendrá esta noche, sobre su escenario, a una de las propuesta más "border" que ha dado el género durante la última década.
¿No son parte de lo mismo, pero figuran en la misma agenda de espectáculos? Seguramente tienen muchas más cosas en común de las que se puedan imaginar. De ahí que convivan agrupados en la categoría "tango" los recitales en boliches para no más de 200 personas y los grandes shows, con audiencias que están integradas por una mayoría de turistas.
Sin embargo, también es cierto que hay muchos otros factores que determinan el resultado final de cada uno; incluso el económico, que muchas veces define la estética de un espectáculo. En medio de todo eso está el público, que elige una propuesta por interés, por bolsillo y según su procedencia.
Mientras que el espectáculo for export de las tanguerías de Buenos Aires (ese que existe incluso antes de la primera presentación que Tango argentino tuvo en París, allá por 1983) sigue dando grandes resultados, el crecimiento de los circuitos barriales aumenta de manera exponencial. La prueba está en los ciclos de recitales y en los festivales en barrios como Almagro, que se realizaron durante los últimos años, por fuera del Festival Buenos Aires Tango, que es el encuentro anual oficial.
¿Qué es lo que diferencia a un espectáculo de otro? Hay muchas decisiones estéticas que tienen que ver con la creación, pero también hay dos elementos fundamentales: el tipo de público y el precio de las entradas. Hay recitales a la gorra o por entradas de 30 o 40 pesos.
También hay espectáculos para el turismo que cuestan más que una entrada que incluye show y cena para ver el Moulin Rouge del Cirque Du Soleil. El turista disfruta de los espectáculos de tango-danza que cuestan entre 200 y 1780 pesos (eso vale el servicio gastronómico más exclusivo y un despliegue escénico de cuarenta artistas sobre el escenario).
Este es un segmento con cifras en ascenso. Veamos otros números: la cantidad de visitantes extranjeros del festival y mundial de tango de 2009 fue un diez por ciento mayor que la del año anterior. Y según cifras preliminares de la edición 2010, los turistas extranjeros alcanzaron a los 100.000. Claro que sí, los números también pueden definir al público tanguero.