Denuncian que la materia que incluye el estudio del escrache podría usarse como herramienta de propaganda
LA PLATA.- Una nueva polémica se disparó ayer en torno a la controvertida materia política y ciudadanía que se dictará este ciclo lectivo en el 5° año de los establecimientos secundarios bonaerenses, a raíz de la inclusión en el programa de estudios de una extensa unidad en la que se desarrolla la forma de hacer política en la escuela secundaria.
Si bien las autoridades provinciales afirmaron que el espíritu de la materia es brindar un curso de civismo, sectores de la oposición temen que la asignatura se convierta en un "instrumento para fomentar las ideas políticas de este Gobierno" y "utilizarla como una herramienta de propaganda" en los colegios.
Entre los temas que incluye la materia figuran "La escuela como comunidad política"; "Los centros de estudiantes y otras organizaciones juveniles"; "Planificación, ejecución y evaluación de proyectos políticos en la escuela", y "Los actos escolares como formas de hacer política".
Consultada por La Nacion, la directora de Educación Secundaria bonaerense, Claudia Bracchi, dijo que se trata de un curso en el que el concepto de política está vinculado al de participación. "No se les enseñará hacer política como si estuvieran en un partido político. Cada profesor tendrá una guía. Y sin dar su opinión brindará los contenidos. Hay una bibliografía específica, pero como existe libertad de cátedra, cada docente podrá agregar textos que complementen el programa", explicó la funcionaria.
Sin embargo, la explicación de las autoridades educativas bonaerenses no convence a un sector de la opinión pública y ni a la oposición. "Podemos creer en la honestidad intelectual de los docentes, pero conociendo la lógica del kirchnerismo da para desconfiar? y para pensar si en verdad la materia no se puede utilizar como un instrumento de propaganda política", dijo el diputado de Pro, Jorge Macri.
Según el legislador, los contenidos de la materia no se discutieron abiertamente con educadores de distintos signos políticos. "A nosotros no nos consultaron y nos preocupa porque este tipo de materias que finalmente son polémicas se arman casi en la oscuridad. Por eso me preocupa que haya una intencionalidad política en todo esto", comentó.
El diputado radical Gustavo Zuccari objetó la falta de información para saber cómo se dictarán los contenidos de esta materia.
"Creo que es buena la participación de los jóvenes en los centros de estudiantes de las universidades. Pero no estoy muy de acuerdo con que esto suceda en la secundaria. Habría que ver cómo se preparan las clases para esta materia, para evitar una bajada de línea del Gobierno", comentó.
Durante la última semana, la materia política y ciudadanía provocó un intensa polémica, debido a que se conoció que los alumnos de 5° año del secundario deberán estudiar las figuras del "escrache", los piquetes y las pintadas callejeras.
"La escuela secundaria tiene tres objetivos: formar al alumno para los estudios superiores, para el mundo laboral e instruirlo como ciudadano en la defensa de la democracia. En este último punto, se inscribe la materia política y ciudadanía, que tiene otras asignaturas que van en la misma dirección", explicó Bracchi.
Las materias que forman parte de la formación ciudadana de los alumnos bonaerenses son construcción de la ciudadanía, que se dicta en los tres primeros años de la secundaria; salud y adolescencia (4° año), y trabajo y ciudadanía (6° año).
Confusión
"En democracias frágiles como la nuestra, preocupa tanta confusión, tanto desapego a la ley. Es muy importante que la escuela enseñe qué es la participación ciudadana en la vida democrática y qué no lo es", opinó la directora del Area de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella, Claudia Romero.
Y añadió: "El programa equipara los «escraches» con las flores con que los hippies ornamentaban la boca de los fusiles con los que los apuntaban. Iguala así el autoritarismo y la agresión con las acciones pacifistas. Eso no es educar para la ciudadanía, eso es sembrar confusión e ignorancia. También iguala los «escraches», los piquetes, las pintadas callejeras con el voto secreto, al definirlos sin distinción como formas de participación política".
Por su parte, el diputado nacional Francisco de Narváez dijo a La Nacion: "No compartimos que se politice el ámbito escolar. Por supuesto que se necesita alentar el pensamiento crítico y la cultura cívica de los estudiantes, pero no es razonable llevar la lógica de confrontación política del Gobierno a la escuela. Convertir un acto escolar en una herramienta partidaria envilece el rol natural de la escuela, que es enseñar y formar".