La línea piensa: el ciclo que rescata el dibujo más allá de las modas
Los plásticos curan la serie de muestras que da a conocer a muchos jóvenes y desconocidos.
La línea piensa es un proyecto de arte atípico, curado por dos grandes maestros del arte argentino: Yuyo Noé y Eduardo Stupía. Es un proyecto para nada común, porque se dedica a una disciplina artística en general bastante relegada: el dibujo. Bajo la batuta de estos dos grandes del arte se toma revancha. Y muchos artistas desconocidos también, porque La línea piensa expone obras de todo tipo de artistas y muchos no son parte del main-stream del arte porteño, no pertenecen ni exponen en galerías reconocidas; y, por eso, su producción no encaja en la mayoría de lo que la moda ni el canon del arte contemporáneo piden. Pero todo esto no les interesa a estos artistas que exponen en el espacio: ellos están concentrados en otra cosa. Están concentrados en la línea.
Yuyo, ¿por qué piensa, la línea? YN: Es como forma de razonamiento en la que una cosa se deriva de la otra. Así pasa cuando dibujás: empezás a hacer una línea, esa línea te lleva a otra línea, y a otra, y a otra, y al final, llegás a algo, a una deducción o conclusión… Es como pensar, pero a través de ese elemento básico, la línea.
¿Cómo eligen las obras? YN: En realidad el único criterio es que nos gusten las cosas, aunque muchas veces hacemos foco en trabajos que valorizan la línea, más que en esos dibujos de las escuelas de Bellas Artes que son muy sombreados, que dan primacía a lo temático. Aunque puede ser que nos interesen si es que sus líneas tienen espontaneidad. Estamos abiertos a lo que nos llame la atención.
ES: Y nos importan mucho los artistas desconocidos que sean interesantes por su autonomía, su marginalidad, su riqueza… Siempre buscamos, también, artistas con una gran atención en los elementos puros del dibujo. Acá, en Argentina, siempre ese tipo de obras académicas fueron más un problema que una virtud.
¿Pero el dibujo nacional no tiene mucho de tradicional? ES: El dibujo argentino fue siempre muy narrativo. Eso no es ni bueno ni malo, es así. Al dibujo en general le costó encontrar autonomía. Aunque en los últimos años en el mundo del arte se volvió a la pintura y también se volvió a una manera de trabajar que tiene que ver con los elementos lingüísticos de la disciplina, como el punto, la línea.
¿Cómo es trabajar juntos? YN: Yo ya tenía la experiencia de haber hecho en el Borges Ojo al país, un proyecto en el que durante varios años expusimos obras de artistas de todo el país. Y en él éramos tres, los curadores; aunque en su etapa final, sólo éramos el gran pintor Alejandro Puente y yo. Esa experiencia me resultó muy buena, me gustó. Por eso cuando Roger Aluba (el director del Borges) me propuso hacer otro proyecto más, no dudé en decir que quería hacerlo junto con otro curador, otro artista especializado en dibujo. Stupía y yo somos artistas, y nos gusta estimular y que se conozca a un montón de gente.
ES: Trabajar con Yuyo siempre es una aventura, siempre es enriquecedor. ¡Hasta tomar un café con él es toda una experiencia! A mi, La línea piensa me abrió mucho mas la mirada. Porque cuando tenés que trabajar viendo obras de otros artistas necesariamente te abrís, te volvés a asombrar.
En octubre será la 50° muestra
En octubre La línea piensa festejará las 50 exposiciones, con una muestra antológica de todos los artistas que pasaron por el proyecto que, comenzado en 2007, expone alrededor de nueve muestras por año. En este momento, exhibe “Paisaje adentro”, la sutil obra de Santiago Alonso. Y en en marzo, inaugurará una exposición del maestro Clorindo Testa. También participaron Luis Scafati, Paula Otegui, Carlos Leiro, Cecilia Ivanchevich y Valeria Traversa, entre otros.
Agenda
La línea piensa se exhibe en el C.C. Borges, Viamonte y San Martín.
En marzo, inaugurará una muestra de Clorindo Testa.
Por Mercedes Pérez Bergliaffa, ESPECIAL PARA CLARIN