Entraron cuatro, se fueron dos. El ciclo de Telefe logró 25,9 puntos de rating y fue lo más visto el domingo. Hubo motín.
Esta generación de “hermanitos” no se calla nada. Capaces de confrontar con el conductor, ocasionar destrozos en la casa, despotricar contra la producción y pegar un portazo, encaprichados porque las reglas de juego les disgustan, los participantes de Gran hermano 2011 (Telefe) se encargan de diferenciarse de las anteriores camadas. Anteanoche se fueron dos moradores (uno por decisión propia, el tercero ya de esta edición), pero ¡entraron cuatro ex participantes!, entre ellos el polémico Christian U., quien había salido del encierro por elección. Y a su regreso, tembló la casa...
La cuestión fue así: la semana pasada Cristian U. se hartó del aislamiento, de la antipatía de sus rivales y armó valijas. La producción del reality se vio obligada al reemplazo del muchacho, ahora ya no entre los candidatos que se sometieron a un casting. La decisión fue que entrara algún expulsado. Detalle: también se tuvo en cuenta para la lista a quien se fue por voluntad propia... O sea... al líder de apellido U. El público lo arengaba en las redes sociales y eso hizo suponer que sería buena carnada para el rating.
El domingo, Jorge Rial comunicó esa posibilidad a los moradores de la casa de Martínez, y encendió el fuego: hubo llantos, recriminaciones y respuestas agresivas. Se habló de ilegalidad, de falta de códigos, de reglamento cambiado. Rial explicó que lo que no está prohibido, está permitido. Así, Emanuel, el chico de la localidad de San Martín con una dura historia de vida, increpó a Rial. Y, éste le contestó: “Yo soy de Munro... Sos un maleducado. ¿Sabés la cantidad de calle que te falta?”.
Guerra de barrios aparte, a la casa ingresaron ¡cuatro ex “hermanitos”! Uno de ellos fue Rocío (la primera en salir del juego a fin de año y quien ya posó para Playboy ); Gisele (alias “Chizo”); Emiliano (el rubio enrulado que se jactó de haber conocido a Ricardo Fort), y el explosivo Cristian.
Ya adentro, no hubo peleas, sino abrazos. Lo que aparentaba tan tremendo terminó en palmaditas, en besos y en asombro por ese ingreso masivo, inédito en un Gran hermano local. Pero el “libro de pases” siguió moviéndose como nunca: como esa noche era la gala de eliminación de un participante -tal como ocurre cada domingo-, se fue Constanza, la correntina que había ingresado hacía dos semanas en lugar de Juan Pablo, otro que terminó harto y se retiró voluntariamente. “Coti” -nominada junto a Martín A. y Jonhatan K- obtuvo el 47,5 % de los votos.
Como si hubiera faltado condimento a tanto traqueteo, Jesica, la que se contorneaba en la casa cual bailarina de caño eximia, entró en una crisis de llanto y se fue. Enemiga de Cristian U., eligió abandonar el juego por supuesta “injusticia”, según gritaba, como si se tratara de un caso policial impune. Huyó a ver a su hijo. Y GH fue un verdadero conventillo.